|
|
|
En el seno de las 9as Jornadas Españolas de Documentación organizadas por FESABID durante los días 14 y 15 de abril de 2005, tuvo lugar una mesa redonda con el título: “Bibliotecas en conservatorios y escuelas de música: 10 años después”
El objetivo de esta mesa era de alguna manera conmemorar el décimo aniversario de la celebración de las 1as Jornadas sobre bibliotecas en conservatorios y escuelas de música que se realizaron en Vitoria en octubre de 1995 y presentar el libro de Amaia Lasarte “La biblioteca de una escuela de Música y danza” publicado por AEDOM y que representa la concreción de ese documento marco que la Comisión de bibliotecas había proyectado elaborar como referencia para las bibliotecas musicales en centros de enseñanza.
Paralelamente era también nuestro objetivo reflejar la evolución de los centros a lo largo de estos años y contemplar la repercusión que la LOGSE ha supuesto en los fondos documentales.
En primer lugar intervino Mª Carmen Millán responsable de biblioteca del Centro de Documentación Musical de Andalucía que expuso la situación de los conservatorios de Andalucía, no muy diferente de la del resto de España: centros con buenos fondos y sin bibliotecario, centros con fondos documentales y sin nadie que los gestione y centros que quieren poner en funcionamiento su biblioteca con mejor voluntad que recursos e ideas.
Como hasta ahora, las bibliotecas de música siguen siendo las hermanas pobres de la enseñanza. Cuando prácticamente en todos los Centros de Enseñanza Secundaria y por supuesto en todos los Universitarios existen bibliotecas con bibliotecarios o profesores que las gestionan, en el caso de los conservatorios ya sean superiores o medios, seguimos en mantillas.
A continuación nos habló del Centro de documentación Musical de Andalucía, desde su creación en el año 1987 como recopilador y guardián y difusor del patrimonio musical andaluz.
En segundo lugar tomó la palabra Manuel Sagastume, del Conservatorio de música Jesús Guridi de Vitoria que nos habló de los cambios y dificultades que la LOGSE ha supuesto en los fondos de las bibliotecas de conservatorios al convertirse los superiores en medios y los de grado medio en elementales, llegando a la paradójica situación de tener que empezar de cero en las bibliotecas de los centros superiores, mientras en los de grado medio permanecen colecciones inapropiadas al grado de formación y capacidad interpretativa de sus alumnos.
Especialmente ilustrativa es la circunstancia de que la ley establece la obligatoriedad de tener bibliotecas estableciendo los requerimientos mínimos materiales, pero se olvida de los bibliotecarios.
En tercer lugar Montserrat Urpí de la Escola Superior de Música de Catalunya nos presentó su centro de nueva creación donde interviene la financiación pública con un modelo de gestión privada.
Es el comienzo de una biblioteca especializada de centro superior de música que parte con recursos materiales, económicos y personales que la colocan en una situación privilegiada que muy pocos centros comparten en nuestro país.
Con muy poco rodaje todavía, su fundación ha sido en 2001 y su propósito era convertirse en biblioteca de referencia de música para toda la comunidad catalana. En este momento su catálogo forma parte del catálogo colectivo de las bibliotecas universitarias de Cataluña y del Catálogo de bibliotecas especializadas de la Generalitat. En el futuro entre otros muchos proyectos, espera convertirse en biblioteca de investigación con la adquisición de fondo antiguo.
Por último Amaia Lasarte, responsable de la biblioteca de la Escuela Municipal de Música de San Sebastián nos presentó su libro mencionado anteriormente como fruto de una memoria profesional a lo largo de su experiencia bibliotecaria.
Aunque se trata de la biblioteca de un centro que imparte enseñanza no reglada, recoge muy bien tanto la normativa que existe al respecto como las condiciones de todo tipo, materiales, personales, de espacios etc., que debe tener una biblioteca de música, así como su funcionamiento y servicios.
Esperamos que pueda servir como documento de referencia para aquellos centros que buscan orientación en la creación y adaptación de sus bibliotecas.
En resumen, desde hace 10 años hasta hoy, las bibliotecas de los conservatorios y centros de enseñanza siguen en una situación muy similar. Está claro que desde la legislación oficial no se ha notado un impulso que propicie un cambio en el panorama actual, pero tampoco desde los propios centros se nota una inquietud por paliar estas condiciones. La respuesta minoritaria a la encuesta que propuso la comisión de bibliotecas de AEDOM a unos 150 centros, da buena cuenta de ello.
Pero aunque quede constatada la dura realidad una y otra vez, está clara nuestra voluntad de trabajo y persistencia, plasmada en nuestro propósito de continuar trabajando por las bibliotecas musicales, en un camino que aunque a veces es duro, resulta fascinante.
Desde estas líneas hago un llamamiento a todos los centros de enseñanza musical que nos lean para que se incorporen a nuestra Comisión en la necesidad de intercambio y trabajo en equipo en busca de nuevas propuestas que saquen a la luz los interesantes documentos que duermen en el fondo de muchos armarios y que constituyen un valiosísimo patrimonio musical imprescindible en el trabajo de los estudiantes y de los investigadores.
Sería deseable que dentro de otros 10 años nuestra situación sea otra muy distinta y esté funcionando a pleno rendimiento una red de bibliotecas especializadas en centros de enseñanza de música compartiendo recursos y proyectos que nos sitúen en la posición que nos corresponde en el panorama bibliotecario musical.
Carmen Bravo Peláez Bibliotecaria Real Conservatorio Superior de Música de Madrid Coordinadora de la Comisión de Bibliotecas de AEDOM
|
Envíe un mensaje a
webmaster@aedom.org
con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.
|